El Gobierno suizo rechazó una iniciativa popular para prohibir cualquier tipo de financiación a productores de material armamentístico, al considerar que esto pondría en riesgo las inversiones públicas y afectaría la actividad industrial y el empleo.

La iniciativa popular, que ha llegado a consideración del Ejecutivo tras haber obtenido el respaldo de más de 100.000 ciudadanos, implicaría que el Banco Nacional de Suiza, las fundaciones y las instituciones que gestionan fondos de pensiones no podrían invertir en empresas si más del 5 % de su negocio proviene de la producción de material de guerra.

Los tipos de financiación que se pretendía prohibir incluyen créditos, donaciones y participaciones, así como la adquisición de títulos o de partes de productos financieros.

También busca que la prohibición se aplique a las empresas subcontratadas, en particular de la industria de maquinaria, equipos eléctricos y de metales.

El Gobierno ha manifestado su oposición por juzgar todo ese cúmulo de medidas como demasiado restrictivas y porque la ley federal ya establece restricciones a la financiación del material armamentístico.

Sin embargo, el alcance de tales prohibiciones es muy limitado con respecto a lo que plantea la iniciativa, ya que sólo afecta a la financiación directa y cuando de trata de firmas que producen armamento prohibido en Suiza.

El Ejecutivo considera que esto podría impedir inversiones "en fondos ventajosos y bien diversificados" y generar el incremento de gastos de gestión, todo lo cual no sólo perjudicaría al sector financiero, sino también a pequeñas y medianas empresas.

"No hay interés para Suiza en prohibir la financiación de la industria del armamento. Los productores tendrían que empezar a financiarse en bancos extranjeros lo que generaría un aumento del coste de capital", explica el gobierno en una declaración.

Asimismo, considera que "Suiza perdería su atractivo, por lo que podría producirse el traslado de actividades comerciales y de empleos al extranjero".

Finalmente, se pone por delante la necesidad de que Suiza no tenga una dependencia total de otros países para aprovisionarse de armas.

"Suiza debe disponer de su propia base industrial en el ámbito del armamento para garantizar su seguridad", señala el Ejecutivo federal.

En ese tema será finalmente la ciudadanía la que tenga la última palabra cuando le toque votar sobre él en referéndum, en una fecha que todavía no se ha fijado.

ALD/EFE 

14/09/2018