El presidente de la coalición David Bitan (Likud), llegó a las oficinas de la unidad anti-corrupción Lahav 433 de la policía para ser interrogado por segunda vez sobre su participación en el caso de corrupción del municipio de Rishon LeZion. Israel.

Bitan es sospechoso de fraude, lavado de dinero y abuso de confianza y de recibir sobornos a cambio de promover los intereses de otras personas, incluido un miembro de la familia del crimen Jarushi, a cambio de saldar las deudas con los usureros.

En declaraciones a los periodistas cuando salió de su casa, Bitan comentó sobre la solicitud que había hecho para permitirle dar entrevistas y criticó las filtraciones de la policía. “Es habitual que alguien sea interrogado no se le otorguen entrevistas durante el tiempo que dure la investigación, pero deben dejar de filtrar. Presentamos una solicitud al tribunal y hablaremos al respecto. Recibí un excelente apoyo de mis amigos en el partido Likud”, dijo Bitan.

El dueño del equipo de fútbol Hakoah Ramat Gan, Gal Yosef, también fue interrogado como parte del escándalo de corrupción que involucra al diputado Bitan. A Yosef lo interrogaron durante varias horas sobre su relación con Bitan y sobre los cheques que este le dio hace una década cuando estaba involucrado con los usureros. Yosef fue liberado después de proporcionar una fianza monetaria después del interrogatorio.

Los nombres de otros sospechosos presuntamente implicados en el escándalo de corrupción de Rishon LeZion fueron autorizados para su publicación, y muchos de ellos están vinculados a Bitan.

Bitan fue concejal y viceintendente de Rishon LeZion durante 28 años, y fue elegido miembro de la Knéset hace dos años. “La mayoría de la información que tenemos sobre el asunto aún no se ha hecho pública”, informó un representante de la policía.

Bitan contactó a la corte a través de su abogado y trató de eliminar las limitaciones que se le imponen, como la prohibición de dar entrevistas. “Mi esposa y yo estamos siendo mancillados. Estoy indefenso frente al tsunami de filtraciones de la unidad de investigación. Como figura pública, evité usar la táctica despreciable utilizada por otros para transmitir mensajes a través del canal conocido como ‘filtraciones’”, expresó Bitan.

El martes se aclaró que la esposa de Bitan, Hagit, fue interrogada y puesta bajo arresto domiciliario en la casa de su hermana hasta el jueves. Se le prohibió hablar con su esposo para asegurarse de que no coordinen sus versiones.

Los investigadores policiales le presentaron a la Sra. Bitan las copias impresas de la cuenta conjunta de la pareja a partir del período en que supuestamente su esposo intentó pagar sus deudas con los usureros, que se estima en millones.

El chofer de Bitan, Shaul Haknaani, también fue arrestado bajo sospecha de facilitar el soborno y fue retenido por dos días. La policía dijo que estaba “hasta el cuello en los tratos de su empleador, participó personalmente en sus acciones y es su confidente”.

Otro sospechoso cercano a Bitan que fue arrestado es el empresario Moshe Yosef, sospechoso de sobornar a funcionarios públicos. Yosef, considerado por la policía como el principal sospechoso, fue detenido por 12 días más.

El intendente de Rishon LeZion Dov Tzur también fue arrestado bajo sospecha de estar involucrado en el asunto. Tzur, elegido hace ocho años, nombró a Bitan como su viceintendente. Se espera que vuelva a estar en prisión el jueves y se sospecha que vendió tierras a un empresario del que era amigo. Los investigadores sospechan que el terreno donde se construyó un centro de eventos fue comprado por menos del valor de mercado y que Tzur apoyó la venta desde detrás de la escena.

 

ALD

07/12/2017