La economía de Brasil ha experimentado un importante crecimiento en las últimas dos décadas, parte de esta situación se debe a la bonanza de las materias primas y un mejor aprovechamiento de sus propias capacidades industriales.
Pero la expansión económica lleva a que un mayor número de delincuentes quiera capitalizar el mayor flujo de fondos para su propio beneficio. Brasil es uno de los cinco mercados emergentes que conforman el BRICS (junto con Rusia, India, China y Sudáfrica) y también se benefició de una importante inversión extranjera. Pero esta rápida expansión frente a un mayor control monetario ha creado problemas para el movimiento de fondos al extranjero.
Walter Stuber, un consultor de la firma de Consultoria Juridica en Sao Paulo, dijo que Brasil enfrenta un problema particular que se deriva de una combinación de pasadas políticas fiscales laxas y controles monetarios rígidos. Como resultado, los brasileños están enviando su dinero al extranjero. Parte de ese capital sale legítimamente, acompañado de un rastro de papel y los registros en las instituciones financieras en Brasil y en el extranjero, pero una importante cantidad lo hace en forma adulterada.
La cantidad de dinero que sale del país ilícitamente ha crecido significativamente en los últimos tres años, opacando lo que ha ocurrido durante los 20 años anteriores. Esa es una de las principales conclusiones de un estudio que publicó este mes Global Financial Integrity, que revela que los flujos ilícitos de capitales han superado la salida legal del capital en un 113% desde 1960 hasta 2012.
Durante el período analizado, unos US$401.600 millones salieron en forma ilegal del país, mientras que el flujo legal se ubicó en US$188.600 millones.
El informe, que analiza la fuga de capitales, los flujos financieros ilícitos y las crisis macroeconómicas durante un período de 52 años, analizó cómo la facturación fraudulenta en el comercio internacional, tanto la sub como la sobrefacturación, y las transacciones no reportadas han construido una economía clandestina en Brasil.
En los últimos años, un crecimiento de la salida ilegal de dinero
Los flujos financieros ilícitos han aumentado significativamente, alcanzando en los últimos tres años un ritmo varias veces mayor al de los 20 años anteriores. Entre 1990 y 1999, la salida ilegal de dinero se ubicó en menos de US$ 10.000 millones por año. Entre 2000 y 2009, el promedio anual de las salidas ilegales fue de US$ 14.700 millones. Entre 2010 y 2013, el volumen anual se elevó a US$ 33.700 mil millones.
Josh Simmons, un analista político de GFI, declaró que las disparidades en los datos de comercio internacional del país y las operaciones relacionadas a este comercio pueden dar una idea de la profundidad del enorme agujero negro que es el la fuga de capitales.
“Nos fijamos en la cantidad total de dinero que ha desaparecido de las cuentas públicas del país”, explicó Simmons. “Eso puede ser contrabando de dinero en efectivo a través de las fronteras con Paraguay o Venezuela o transferencias electrónicas realizadas desde los bancos y luego borradas de los registros, ya que era lavado de dinero. Podría ser una importante cantidad de cosas”.
La gran mayoría de los flujos producto de la falsificación de la facturación se estudió comparando la información comercial de bienes que entran y salen de Brasil con los datos registrados en los países desarrollados. Aun así, es casi imposible saber dónde va a parar el dinero, dijo Simmons.
“Es muy difícil rastrear el dinero a través de estadísticas comerciales porque no podemos ver transacciones específicas”, dijo. “Incluso si podemos saber que en las Islas Caimán sus depósitos bancarios son el 600% del producto interno bruto de la jurisdicción, no podemos decir de dónde viene ese dinero”.
El análisis reveló un problema que es drenaje endémico de los recursos internos a través de la evasión de impuestos, lo que compromete la igualdad social y agrava el crimen y la corrupción.
Esto constituye un tipo único de delincuencia financiera, que desdibuja las líneas entre las transacciones legales e ilegales, según el informe. Incluso si los fondos son obtenidos en forma legítima, es el movimiento del dinero en violación de las leyes aduaneras y fiscales lo que lo hace ilegal.
Brasil enfrenta temas de gobierno
Si bien Brasil exporta muchos recursos naturales, las políticas fiscales del país hacen del comercio internacional un importante canal para la salida ilícita de flujos. El país solo grava algunos productos que salen del país, y por lo tanto son menos examinados por las autoridades aduaneras, porque no hay ningún incentivo para recuperar ingresos fiscales.
“Muchos países pasan mucho más tiempo investigando las importaciones”, ya que una parte importante de la descripción del puesto para trabajar para la autoridad aduanera es garantizar que no ingresen al país productos por contrabando, dijo Simmons.
Pero incluso las importaciones parecen no estar bajo un riguroso escudriño. Un análisis de datos de la aduana reveló que solo del 12% al 16% de las importaciones estaban sujetas a inspección. El movimiento ilícito a través de la facturación falsa en el comercial internacional comprende la mayor parte de la fuga de capitales de Brasil, representando un 92,7%, según el estudio.
Simmons de la GFI señaló que los países en vías de desarrollo como Brasil son particularmente vulnerables a este tipo de fraude.
“Los países que tienen economías basadas en commodities cuentan con muchos recursos naturales que están siendo extraídos y enviados a los países desarrollados sin pagar impuestos.”
Esto representa un gran desafío para Brasil, mientras tienen que lidiar con un mercado de materias primas al alza y los problemas burocráticos de un gobierno que está tratando de alinearse con los estándares de gobernanza de Europa y Estados Unidos. La evaluación del riesgo del comercio se basa en el contenido de la declaración presentada a través del Sistema Integrado de Comercio Exterior, (Integrated Foreign Trade System, SISCOMEX). Documentación adicional relacionada con un envío solo se pide en un 2% de las veces, según el informe.
Desde que Brasil firmó el Acuerdo sobre Valoración en Aduana de la OMC, el país accedió a valorar el precio verdadero de los bienes de importación como de exportación y permitir a las autoridades aduaneras a solicitar documentos adicionales cuando se encuentren con una factura sospechosa.
Los delincuentes que quieren mover dinero fuera del país a menudo subfacturan las exportaciones con el fin de declarar menores ganancias – generalmente con la cooperación de importadores extranjeros que son cómplices para el envío del dinero remanente a cuentas offshore secretas.
Cambiar un régimen de cumplimiento
El informe, que fue publicado y presentado esta semana en Río de Janeiro, se titula “Los Flujos Financieros Ilícitos en Brasil: Un Recurso Oculto para Mejorar la Prosperidad y la Estabilidad Económica”. En la conferencia de Río de Janeiro, Rogerio Studart, director ejecutivo regional para el Banco Mundial dijo, “los flujos financieros ilícitos no son una jabuticaba,” lo que significa que no son exclusivos de Brasil.
Los flujos financieros ilícitos han sido una prioridad para los gobiernos nacionales, responsables internacionales de formulación de políticas y tambien gatekeepers. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, destacó la importancia de detener este problema en la 10 ª Reunión Plenaria del Grupo sobre Financiación Innovadora para el Desarrollo en febrero de 2012.
Señaló que la disminución de los flujos financieros ilícitos podía no solo controlar con mayor eficacia la corrupción y el lavado de dinero, sino que también podía proporcionar una nueva fuente de ingresos.
“Brasil ha dado grandes pasos en los últimos diez años para integrarse en el sistema financiero global y para adoptar muchas de las normas de transparencia, como el intercambio automático de información [de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico] o la implementación en gran medida de las recomendaciones del GAFI”, dijo Simmons.
Además, Brasil ha establecido mejores métodos para determinar el precio real de los bienes, estableciendo límites máximos para los gastos deducibles y los márgenes de ganancia fijos. Centrándose en el papel de los paraísos fiscales como una salvaguarda para el dinero que sale ilegalmente del país, Brasil también ha promulgado una ley que somete a las transacciones realizadas en ciertos paraísos fiscales a mayor escrutinio. Los países en la lista de paraísos fiscales de Brasil están designados como sospechosos, y tienen una mayor retención de impuesto sobre la renta.
 
ACFCS
14/09/2014