Afirmó el magistrado Alejandro Rebolledo que: “Los esfuerzos para combatir la delincuencia organizada requieren no sólo de proyectos de reforma de leyes y más recursos, sino de nuevo enfoques jurídicos que involucre a los gobierno y a toda la sociedad civil en una lucha de conciencia y esfuerzos por erradicarla”.

En el mundo se habla mucho del poder e influencia del crimen sobre la economía mundial. EL tema inobjetable frente a esta situación es que el poderío económico de la delincuencia organizada proviene de los mercados ilícitos que regulan y controlan; pese a que se conoce poco acerca de la dimensión y características de la economía que los mueve.

Pero hay que mirar metodológicamente las actividades económicas del delito organizado para el entendimiento de la dimensión de su verdadera capacidad de infiltrar y cooptar la estructura social y política de un país, analizar las grandes variaciones en la demanda y oferta de los productos y bienes que manejan y su impacto en la dinámica actual de la criminalidad alrededor de esa economía ilegal.

Delincuencia organizada versus economía

Los grupos delictivos socavan la autoridad del Estado y el estado de derecho al fomentar la corrupción y causar daños a la economía legítima. En todos los casos, las influencias delictivas y el dinero están teniendo un efecto significativo en los medios de subsistencia y la calidad de vida de los ciudadanos.

Las Naciones Unidas en la Declaración de la Reunión de Alto Nivel sobre el Estado de Derecho, los Estados Miembros destacaron la importancia de fortalecer la cooperación internacional a fin de desmantelar las redes ilícitas y hacer frente al problema mundial de la delincuencia organizada transnacional, incluido el lavado de dinero, la trata de personas, el tráfico de armas y demás formas de delincuencia organizada, todo lo cual amenaza la seguridad nacional y menoscaba el desarrollo sostenible y el estado de derecho de los pueblos.

Los sistemas penales evidencian por su parte una distorsión estructural fundamental, solo persiguen con cierto grado de eficiencia, la delincuencia convencional, definiendo como infractor a las personas pertenecientes a clases subalternas. Esta distorsión estructural fortalece la imagen estereotipada de un delincuente pobre o violento, dejando con lentitud y burocracia a los altos delincuentes organizados.

Entre los impactos más sobresalientes que presenta la delincuencia organizada contra la economía, están, por ejemplo: En primer lugar, que la delincuencia organizada constituye una verdadera fuente de financiamiento para las actividades criminales complejas, las cuales sin dicho poder económico no podrían prosperar y trascender tan abruptamente. Segundo, es importante mirar el deterioro social y económico que la delincuencia genera en la población, lo que puede ser concebido como un caldo de cultivo para el nacimiento de nuevas actividades ilegales. Y tercero, la consecuente infraestructura criminal que ponen al servicios de otras actividades ilegales, lo cual, en el competitivo y violento mundo de las economías criminales, les brinda ventajas comparativas de protección mafiosa y reproducción económica.
 
El esquema piramidal de la criminalidad muestra que por encima de la delincuencia organizada está el crimen organizado transnacional.
 
 
Foto: Esquema Piramidal
 
En este nivel, la delincuencia organizada es un actor instrumental que presta servicios criminales en una modalidad de tercerización. Lo relevante es que no está sometida a su homólogo superior, pero estrecha vínculos como medio para consolidarse en sectores estratégicos, de modo que genera disputas entre rivales que agudizan la problemática.
 
Clasificación de la delincuencia organizada en el sector económico
 
Se pueden identificar las principales actividades del crimen organizado que afectan a los sectores económicos en un país. Cada una de ellas tiene características muy propias. El dinero ilícito tiende a integrarse a la estructura financiera y económica de un país por medio del lavado de dinero, lo que perjudica el desarrollo y a los mismos sectores financieros y empresariales. Deterioran la imagen y el prestigio internacional del país y agravan la desconfianza y afectan las inversiones financieras.
 
 
Foto: Delincuencia y economía
 
De acuerdo con el cuadro se han identificado actividades delictivas que realizan los miembros del crimen organizado que afectan directamente a algún sector económico.
Puede identificarse que en general el sector más afectado resulta el gubernamental ya que las personas que ocupan puestos de autoridad se ven constantemente amenazadas para que colaboren con la delincuencia organizado, además, en caso de no colaborar terminan siendo atacados en su persona o su familia.
 
De igual forma los sectores económicos particulares se ven seriamente afectados, no sólo  por los asesinatos o secuestros que puedan realizarse, sino que también el crimen ha incursionado en mercados legales que provocan pérdidas económicas al comercio.
 
El poder económico del lavado de dinero
 
Un mercado ilegal nace cuando existe una demanda efectiva y potencial insatisfecha de bienes y servicios, cuyos usos o prácticas han sido prohibidos por sus enormes perjuicios a la población. Sin embargo, para hacerse efectivo debe haber una serie de actores que, a pesar de las sanciones impuestas por una sociedad que castiga la producción y comercialización de estos productos ilegales, se atreve a evadir las leyes y los controles estatales para dominar y manejar el mercado delictivo.
 
 
Foto: Denuncia de delitos
 
Los ingresos económicos de estas economías pueden venir del desarrollo de distintas actividades completamente ilegales o ilegales con apariencia legal. Pese a esta diversidad, el lavado de dinero es la actividad ilegal que mayor poderío económico representa internacionalmente, lo cual hace que este mercado sea el motor financiero de las principales organizaciones criminales en el mundo.
 
Es allí donde se cimienta el enorme poderío económico y la influencia en las estructuras sociales, políticas y económicas de los países afectados por tales organizaciones. Por esta razón, el entendimiento de esta problemática nos ayuda a dimensionar la capacidad y poderío económico de la actividad criminal organizada a nivel mundial.
 
 
Foto: Niveles sobre países con mayor costes
 
La ONU, Delincuencia Organizada y Economía Mundial
 
La delincuencia organizada en su acción corruptora en los sectores económicos y del poder político, se encarga de amasar recursos, información, capitales y sobre todo captación de empresas financieras. En esta cúspide evolutiva del poder criminal, es ilusorio discernir las disimilitudes entre Estado y crimen organizado, entre economía legal e ilícita.
 
Ello representa el peor escenario posible, el que más preocupa y el más difícil de atajar, habida cuenta de la vinculación entre la economía criminal y los poderes públicos. Lo que Roy Godson, Investigador Invitado FLACSO (Ecuador). Miembro de la Red Latinoamericana de Análisis de Seguridad y Delincuencia Organizada (RELASEDOR) y Miembro del Observatorio de Criminalidad Organizada Transnacional (OCOT), identifica como el “nexo político-criminal”. Por consiguiente, toda medida adoptada para limitar los efectos de la corrupción es el primer paso para constreñir la capacidad expansiva de la economía criminal.
 
Según cálculos de la ONUDC, citan para hablar del valor de este mercado, que la delincuencia organizada a través del lavado de dinero mueve trillones de dólares anualmente. Esto la convierte en la principal y más rentable actividad económica criminal del mundo actual, con montos diez veces superiores a la segunda economía criminal, como es la trata de personas.
 
¿Cómo se beneficia la  economía ilegal?
 
 
Foto: Magistrado Alejandro Rebolledo
 
Para ampliar sobre el tema acerca de la delincuencia organizada en el sector de la económica mundial, consultamos de manera exclusiva al Magistrado Alejandro Rebolledo,, especialista antilavado de dinero, creador de la Conferencia Internacionales contra el Riesgo y el Fraude y record Guinness en prevención y control del crimen organizado quien dijo: "En muchas casos la delincuencia organizada esta beneficiando directamente al sistema financiero de los países e incluso a través de ciertos paraísos off shore. Después de todo, una de las características más importantes de la delincuencia organizada es su capacidad de adaptación extraterritorial, que le permite residir en un país, operar en otro y lavar dinero en un paraíso fiscal. 
 
No obstante, agregó el especialista, debido a los complejos y estrictos controles internacionales y nacionales que terminan aumentando el riesgo y la exposición de estas organizaciones, es probable que el dinero ilegal proveniente de dicha actividad penetre en aquellas áreas de la economía de algún país poco regulado y de difícil control.
 
Es decir, estos grupos ponen en marcha una verdadera estrategia de diversificación del riesgo para así evitar el estancamiento estructural de su mercado. Es muy factible que la economía ilegal proveniente, por ejemplo del narcotráfico, trata de personas, contrabando, proliferación de armas de destrucción masiva y otras actividades criminales, termine beneficiándose de las facilidades que dan la evasión y el fraude fiscal para ocultar sus actividades, proteger su dinero y reproducir sus ganancias”. Enfatizó el magistrado Rebolledo.
 
Impacto del lavado de dinero en la economía
 
 
Foto: Países más afectados
 
Podemos señalar que seis países de América Latina están dentro de la lista de los 13 países en el planeta con mayor índice de delincuencia organizada, según el informe publicado por el grupo de investigación de datos Verisk Maplecroft.
 
Guatemala está ubicada en el segundo lugar en listado detrás de Afganistán y es considerado el país de la región latinoamericana con el más elevado nivel de delincuencia en el último año. Los otros países de la región incluidos en la lista de riesgo extremo son México, Irak, Siria, Honduras, Venezuela, El Salvador, Somalia y Pakistán, entre otros.
 
Uno de los principales dilemas respecto a la delincuencia organizada es que pese a los esfuerzos internacionales por enfrentarla, su economía sigue vigente e influyente en el mundo. Por esta razón, es importante entender que esa actividad genera una economía cuyos atributos son devastadores para una sana y dinámica actividad económica.
 
Es importante mencionar que no existe organización criminal, al menos de las más famosas, que no haya contemplado al lavado de dinero como un importante elemento para alimentar su poder e influencia ligado a los intereses empresariales y políticos que originen un profundo daño en la sociedad.
 
Poder y riesgo
 
 
Foto: Decomiso y castigo
 
Mucho se habla sobre el poder que tiene la delincuencia organizada, especialmente en la comunidad internacional, donde a través de sofisticados métodos financieros y sistemas tecnológicos, han podido generar y reproducir una economía ilegal, capaz de alimentar las finanzas criminales e incluso las numerosas actividades terroristas.
 
En uno de sus informes del Grupo de Acción Financiero Internacional (GAFI), reconoce que las dimensiones actuales del lavado de dinero son de muy difícil cuantificación y que las fuentes principales de los fondos de origen ilícito son:
a) El narcotráfico (que sigue siendo la fuente principal)
b) Los delitos financieros (estafas, fraudes bancarios, desfalcos, malversaciones, fraudes con tarjetas de crédito, fraudes sobre inversiones)
c) El contrabando
d) La delincuencia organizada (involucrada en una extensa y amplia gama de actividades criminales)
A través de varias investigaciones hemos podido clasificar a los países en cuatro categorías: riesgo extremo, alto riesgo, mediano y bajo riesgo. Esos índices obligan a los distintos gobiernos a comprometer cuantiosos fondos públicos al combate de la delincuencia, en vez de direccionar esas sumas a inversiones en educación, salud, prevención y control del delito, entre otros.
 
Estrategias de la delincuencia organizada
 
El lavado de activos tiene dos funciones estratégicas para las organizaciones delictivas, según nos explicó el especialista en seguridad y geopolítica, Miguel Ángel Barrios, quien dijo que la primera de ellas es: “Proteger las actividades ilícitas de estos grupos a través del ocultamiento de sus finanzas en la economía legal y la segunda, la reproducción económica de las ganancias ilícitas para aumentar el poder en la sociedad y la economía, al maximizar beneficios y minimizar riesgos”.
 
Afirmó que el lavado de dinero, junto con la corrupción, la evasión y el fraude fiscal forman parte de la denominada economía sumergida, que ha sido muy complicada de cuantificar. Sin embargo, sostiene que “el monto de esta economía puede representar entre el 15% y 20% de los negocios mundiales, lo cual la hace un rubro importantísimo en las finanzas internacionales”.
 
Asimismo agregó que: En unesfuerzo por cuantificar el flujo de dineros ilícitos que mueve la delincuencia organizada podría estar manejando trillones de dólares, que representan aproximadamente el 5% del Producto Interno Bruto (PIB), de la región, cuya tendencia afectar a la economía del país donde se están moviendo las actividades lícitas”.
 
El negocio ilegal mejor pagado del mundo
 
 
Foto: Lavado de dinero
 
Por su parte el Magistrado Alejandro Rebolledo aclaró que “ El lavado de dinero ha existido desde hace tiempo, teniendo como víctimas a muchos países, porque es, además, una actividad donde las personas reciben entrenamiento muy elevado, para pertenecer “al negocio ilegal mejor pagado del mundo”, que se da, gracias a la ausencia de justicia, sociedades violentas, gobiernos corruptos, propiciando un germen que incentiva y motiva a la vida fácil de las personas que son tentadas por la delincuencia.
 
La delincuencia organizada tiene con la legitimación de capitales un soporte de enriquecimiento que se nutre de las ventajas y exigencias de la apertura de los mercados internacionales, donde las instituciones bancarias siguen siendo el mecanismo predilecto para legitimar dinero y son las mafias, las que preferiblemente lo lavan, financian al terrorismo, trafican drogas, trata de personas, soborno y fraude corporativo, entre otros, las cuales se infiltran en muchas instituciones públicas y privadas para corromperlas y por supuesto quebrar la economía del país afectado”
 
A manera de recomendación el abogado penalista indicó: “Se debe continuar trabajando dentro de un marco metodológico, para el diseño de políticas que busquen adaptar las capacidades, técnicas y herramientas necesarias para el control neutralización y prevención de la delincuencia organizada, con nuevas y cambiantes racionalidades en la economía mundial, que permitan direccionar las políticas económicas en función de una gestión prospectiva del problema y la mitigación a corto plazo de su incidencia.
 
Mientras existan instituciones y gobiernos débiles, se estará alimentando los tentáculos de delincuencia organizada. “Si hay ceguera voluntaria y doble moral”, no podremos combatir a la delincuencia organizada. Simplemente con inteligencia financiera, estaríamos al tanto de saber hacia dónde va el dinero y como se mueve ese dinero producto de actividades ilícitas que acaba con la socio-economía de un país”. Concluyó Alejandro Rebolledo.
 
La economía que afecta a todos
 
 
Foto: Afecta las economías de todos
 
En consecuencia, el hecho de que las economías legales e ilegales estén en mayor o menor medida entretejidas, dificulta sobremanera la adopción de respuestas, por lo tanto el desarrollo por parte de la delincuencia organizada de una interacción corruptora con los sectores legítimos de poder le permite además, amasar recursos, capitales, información y conocimiento empresarial, hasta alcanzar, el nivel en el que los sectores políticos y económicos se hacen dependientes de los monopolios y redes delictuales.
 
Esto, sin lugar a dudas y según lo escrito Peter A. Lupsha, Secretario Académico del Centro de Estudios de Seguridad (CESEG) de la Universidad de Santiago de Compostela, desarrollada en su trabajo Transnational Organized Crime Versus the Nation-State, la etapa simbiótica representa el peor escenario posible, el que más preocupa y el más difícil de atajar, habida cuenta de la vinculación entre la economía criminal y los poderes públicos.
 
Las administraciones públicas, junto con otras profesiones como la abogacía, los economistas, las asesorías contables y financieras, la banca, las entidades de inversión, entre otras, en connivencia con las organizaciones criminales, desempeñan una función facilitadora para posesionar la faceta ilícita de la economía en su vertiente legal. Bien de forma directa, como parte integrante de la estructura criminal, bien simplemente, haciendo dejación intencionada de sus labores de control y fiscalización.
 
¿Qué hacer?
 
Cualquier estrategia preventiva, sin lugar a dudas, resulta la herramienta más eficaz para contrarrestar la economía delictiva. Atajarla antes de que fructifique, habida cuenta de los daños y costes que implica para los Estados, en términos no solo económicos, sino políticos, sociales, financieros, mercantiles y a nivel empresarial, principalmente.
 
En esta línea, la clave reside en el desarrollo de medios y capacidades en inteligencia criminal y económica, que permitan identificar dichas ventanas de oportunidad con antelación para su interdicción temprana.
 
Finalmente junto a la organización jurídica del Estado debe ser suficientemente garantizado su ordenamiento económico y financiero. De allí surge la razón esencial de una particular y vigorosa protección de la economía y finanzas dentro del campo penal. De no tomarse los correctivos necesarios para parar este tipo de ilícitos, seguiremos haciendo honor a la impunidad y premiando al delincuente.
 
Lo que sí es cierto, es el hecho de que la actividad criminal organizada transnacional genera inestabilidad financiera, a la par que distorsiones e ineficacias en los mercados. Provoca disfunciones estructurales en la economía, que afectan negativamente  la estabilidad del sistema social en los países del mundo.
 
RC/Antilavadodedinero
 
 

 

10/08/2018