La sociedad colombiana Global Securities Comisionista de Bolsa ha hecho negocios con firmas americanas de Gustavo Hernández Frieri, capturado por supuestamente hacer parte de una red criminal que lavó US$1.200 millones de la estatal petrolera de Venezuela. Además, Hernández era hasta la semana pasada miembro de la junta directiva de la empresa en el país.

Gustavo Hernández Frieri, capturado por lavado de PDVSA, ha sido accionistas y miembro de junta directiva de Global Securities en Colombia.
 
Después de cuatro décadas desapercibido, el nombre del cartagenero Gustavo Hernández Frieri le dio la vuelta al mundo la semana pasada, cuando fue detenido en Sicilia (Italia). Sus vacaciones familiares terminaron abruptamente y será extraditado a Estados Unidos, donde una corte federal de Miami lo acusa de integrar una red criminal que supuestamente malversó US$1.200 millones de la estatal petrolera de Venezuela PDVSA, por medio de un sofisticado esquema para lavar dinero. Aunque los negocios de Hernández Frieri nacieron en Estados Unidos, hoy se sabe que se extendieron a diez oficinas en América Latina y que Bogotá terminó convertida en su sede principal en la región.
 
Hernández Frieri nació hace 45 años en Cartagena y es hijo de Carmen Francia Frieri y el empresario Gustavo Hernández Romero, reconocido porque construyó uno de los centros médicos más tradicionales de la ciudad: el Santa Lucía. Su infancia transcurrió en el barrio Castillogrande y estudió en el colegio Jorge Washington. Se graduó en la Universidad del Rosario como abogado y cursó una maestría en Francia. Quienes lo conocieron en su primera juventud lo recuerdan como un hombre inquieto por el conocimiento y afanado por sostener su privilegiada posición social. Por eso, cuando su papá entró en quiebra por cuenta del bajón en la construcción en los años 90, salió de Cartagena a buscar suerte.
 
“Era estudioso, pero siempre le gustaba aparentar más de lo que teníay utilizaba su encanto intelectual para persuadir y entrar a negocios que no podía controlar”, manifestó una persona cercana. En medio de sus aventuras económicas, su negocio más visible terminó siendo The Global Securities Group, constituido por varios colombianos en Estados Unidos en 1999 para brindar asesoría en temas de inversión. Su hermano César fue socio fundador y presidente de la junta directiva. Gustavo se unió a él en 2001. Aunque sus sedes principales están en Miami y Nueva York, el grupo se concentra en América Latina, con seis sociedades más en Uruguay, Panamá, Brasil y Colombia, y otras tantas en jurisdicciones secretas. (Vea aquí el certificado de existencia de Global Securities en Colombia)
 
En Colombia su afiliada es Global Securities Comisionista de Bolsa, surgida en marzo de 2006 en Medellín para administrar fondos de inversión, corretaje de valores, banca de inversión y asesoría financiera. En su primera junta directiva figuraron como miembros principales Gustavo Hernández Frieri y Hernán Méndez Bages, hoy gerente de Procafecol, encargada de las tiendas Juan Valdez. Como suplentes, Álvaro Rincón, esposo de la vicepresidenta electa, Marta Lucía Ramírez; Álvaro José Gallo, exesposo de la próxima ministra de Transporte, Ángela Orozco; y César Hernández Frieri. En la actualidad, la junta directiva es otra, pero hasta la semana pasada Gustavo Hernández se mantenía como principal.
El esposo de la vicepresidenta electa, Marta Lucía Ramírez, Álvaro Rincón; y el exesposo de la próxima ministra de transporte Ángela Orozo, Álvaro Gallo, fueron miembros suplentes de la primera junta directiva de Global Securities Colombia. Ramírez aseguró a este diario que ella y la ministra fueron accionistas de esa sociedad. 
 
Además de esta sociedad colombiana, la red de aliados de The Global Securities Group cobija a las empresas Global Strategic Investments(Miami y Nueva York) y Global Securities Advisors (Nueva York y Sao Paulo). Por medio de estas, según las autoridades de Estados Unidos, Gustavo Hernández ayudó a lavar dinero saqueado a PDVSA. Aunque la acusación sólo lo vincula a él, su grupo empresarial sufre por su reputación. La prueba es que en Estados Unidos el conglomerado borró su perfil en la página web que señalaba como socio a Gustavo Hernández Frieri, mientras en Colombia Global Securities Comisionista de Bolsa negó tener relación con el cartagenero o con las firmas que habría utilizado para el lavado.
 
Ante una corte del sur de Florida (Estados Unidos), el fiscal federal Francisco Maderal expuso en una denuncia de 33 páginas el entramado con el que 20 personas, entre las que figuran antiguos funcionarios venezolanos, banqueros y empresarios, al parecer lavaron US$1.200 millones saqueados de PDVSA. Por ahora, la investigación apunta a que esa red criminal llevaba al exterior recursos de la estatal petrolera, mediante pagos, compras o préstamos falsos que luego terminaban en jurisdicciones offshore (donde hay total secretismo y exención de impuestos), para devolverlos finalmente a los bolsillos de los saqueadores de la empresa venezolana.
 
Durante dos años, los investigadores norteamericanos trabajaron en llave con un topo apodado en el expediente “fuente confidencial”, quien al parecer hizo parte de la conspiración internacional para lavar el dinero de PDVSA, proveniente de sobornos y fraudes. En 2016, el informante se acercó a las autoridades en Florida para cooperar y delatar el modus operandi de la organización. De hecho, en una operación encubierta llamada “Fuga de dinero”, grabó más de 100 reuniones que le ayudaron a la justicia a armar el prontuario por el que hoy están prófugos seis de los acusados. Dos están capturados, entre ellos el acaudalado inversionista Gustavo Hernández Frieri.
 
Su papel concreto fue descrito en la investigación como el de un “lavador de dinero profesional”. Mediante las referidas sociedades Global Strategic Investments y Global Securities Advisors, Gustavo Hernández Frieri habría legalizado gran parte del dinero de PDVSA con inversiones falsas en fondos mutuales en paraísos fiscales, usadas comúnmente por delincuentes porque su veracidad es difícil de verificar. Según la pesquisa norteamericana, la conspiración se inició en diciembre de 2014 para saquear US$600 millones de PDVSA. La cifra ascendió a US$1.200 millones en el año 2015 y luego la operación se extendió hasta julio de 2018, con incremento en las ganancias.
Hasta la semana pasada, Gustavo Hernández Frieri era miembro principal de la junta directiva de Global Securities Colombia.
 
La función principal de Gustavo Hernández fue lavar el dinero que correspondía a Abraham Edgardo Ortega, exdirector ejecutivo de finanzas de la petrolera venezolana. En reunión registrada por el topo en abril de 2016 en Panamá, el colombiano explicó cómo podía hacer operaciones falsas desde sus compañías y hacerlas pasar por legítimas. Recalcó que el dinero se podía enviar usando tarjetas, cheques o transferencias y dejó en claro que estaría pendiente de los movimientos, porque “el pez muere por la boca y hay que tener los ojos puestos en todo el mundo”. Hernández finalizó ese encuentro insistiendo en que conversaran por Whatsapp (que encripta los mensajes) y no por correo electrónico.
 
Otro de los fondos de Gustavo Hernández Frieri que intervino en el esquema ilícito diseñado para el lavado de dinero fue Global Securities Trade Finance, ubicado en Islas Caimán, donde se tramitó su licencia de operación el 29 de enero de 2008. El Espectador estableció que este fondo fue asesorado por la firma de abogados Appleby, cuyos documentos filtrados en noviembre por la investigación periodística Paradise Papers develaron prácticas recurrentes para ayudar a evadir impuestos a varios de sus clientes. Según archivos probados, esta empresa es administrada por Global Securities Advisors, otra de las firmas que son investigadas por los norteamericanos. Su auditor es KPGM.
 
La Fiscalía de Estados Unidos concluyó que, además del tema venezolano, Gustavo Hernández blanqueó fondos en el narcotráfico internacional. En el proceso por PDVSA también fueron señalados el banquero alemán Matthias Krull; Francisco Convit Guruceaga, accionista de Derwick Associates, firma señalada de obtener contratos de forma irregular en el sector de energía en Venezuela; Carmelo Urdaneta, exasesor legal del Ministerio de Petróleo y Minería de Venezuela; Abraham Edgardo Ortega, exdirector ejecutivo de finanzas de PDVSA; Marcelo Federico Gutiérrez, banquero uruguayo, y los hijastros de un “oficial venezolano 2”, no identificado en el expediente, pero que, según el diario Miami Herald, serían los hijastros del presidente Nicolás Maduro. (Ver infografía abajo)
 
Cuando estalló el escándalo, Global Securities Comisionista de Bolsa en Colombia emitió un comunicado el 26 de julio, en el cual señaló que las compañías y personas vinculadas por las autoridades norteamericanas no tienen relación con esta sociedad; que Gustavo Hernández Frieri no tiene injerencia en la operación o gestión diaria, pues “su rol se limita a representar en la junta directiva a uno de los accionistas”, y que los recursos administrados en Colombia no tienen relación con las compañías extranjeras ni tampoco con Hernández Frieri. Sin embargo, este diario encontró que las sociedades mencionadas en la investigación por lavado de activos sí han tenido relación con la colombiana.
 
En reportes financieros se lee que Global Strategic Investments y Global Securities Advisors (vinculadas al expediente en Estados Unidos) han pagado miles de millones de pesos a Global Securities Comisionista de Bolsa por servir de “corresponsal” en Colombia. Esta tarea consiste, en pocas palabras, en que la sociedad colombiana promociona en el mercado los productos de sus aliadas extranjeras. Ese contrato de corresponsalía se firmó con Global Strategic Investments hace 12 años, y entre 2010 y 2017 esa compañía le giró a su aliada en Colombia más de $8.000 millones. “La relación fue en contratos de corresponsalía para la referenciación de clientes. La junta suspendió cualquier relación con esas dos entidades mientras ellas aclaran la situación”, explicó Global Securities Comisionista de Bolsa a El Espectador.
 
En el reporte financiero de 2013, se menciona que los accionistas de Global Strategic Investments son los hermanos Gustavo y César Hernández Frieri y Raúl Orlando Medellín, y que a su vez son accionistas de Global Securities en Colombia. La pregunta hoy es: ¿esa participación accionaria de Gustavo Hernández Frieri se mantiene? El Espectador se lo consultó directamente a Global Securities Comisionista de Bolsa, pero esta empresa se negó a responder a este punto específico. La sociedad únicamente ratificó que Gustavo Hernández Frieri representaba en su junta directiva a Global Securities Management Corp, su mayor accionista, con el 73,3 % (vea aquí la junta de accionistas). Esta última sociedad fue constituida en Islas Vírgenes Británicas, donde también impera el secreto financiero.
Nota de los estados financieros de 2012 y 2013 de Global Securities Colombia. 
 
Sobre Álvaro Rincón, Álvaro José Gallo y sus nexos con Global Securities en Colombia, respondió que “ninguno tiene participación en la gestión del negocio”, sin especificar si son o no accionistas. La vicepresidenta electa, Marta Lucía Ramírez, negó que ella o su esposo sean actualmente socios de la compañía. “Como consultora privada conocí a Juan Carlos Gómez y Hernández Frieri en 2004 y me ofrecieron una participación del 12 % en Global Securities Management Corp (…) Tal inversión se registró ante el Banco de la República y en mi declaración de renta (…) Global Securities Management Corp es accionista mayoritaria de la Comisionista de Bolsa Global Securities Colombia, y por eso mi esposo actuó entre 2006 y 2013, como miembro suplente de la Junta Directiva de la firma colombiana”.
 
“En ninguna de las reuniones de junta directiva de Global Securities Colombia en las que participó Álvaro Rincón se autorizó a los administradores a realizar ninguna operación bursátil con papeles de entidades venezolanas. He pedido al revisor fiscal de KPMG que expida dicha certificación. En el mes de noviembre del año 2012, es decir, dos años antes de las operaciones cuestionadas, vendimos nuestra participación en Global Securities Management Corp a esa misma compañía, y desde entonces no hemos tenido relación alguna con sus negocios ni recibido ningún tipo de rendimiento”, recalcó la vicepresidenta electa, Marta Lucía Ramírez, para precisar el tema de su esposo.
El inversionista Juan Carlos Gómez Gómez, a quien se refiere la vicepresidenta electa, es el socio fundador de Global Securities en Colombia. Hoy ocupa el cargo de vicepresidente de productos y posee el 3,6 % de sus acciones. 
 
Este inversionista ha sido una de las fichas claves en la expansión del grupo empresarial en América Latina, además fue el director del grupo de capital privado Sanford y también vicepresidente de Petroquímica. Junto a él también trabaja la hermana de Gustavo Hernández Frieri, María Helena Hernández, vicepresidenta de servicio al cliente y gestión humana y accionista de la sociedad colombiana.
 
La relación de Global Securities Colombia con Hernández Frieri se extiende a Islas Caimán, donde Global Securities Capital Partner (hoy Global Securities Capital Fund) es eje de un esquema empresarial. Constituida en noviembre de 2005 con asesoría del bufete Appleby, en ella aparecen como directores los hermanos Gustavo y César Hernández Frieri y Juan Carlos Gómez, quien registró como domicilio a Bogotá. “Esa fue una entidad creada para invertir en el sector agrícola y de infraestructura logística sin concretar ninguna operación”, aclaró a este diario Global Securities Comisionista de Bolsa. En 2013, figura que le prestó a la empresa de Islas Caimán un servicio de asesoría para montar un proyecto de operador ferroviario en la vía Bogotá-Belencito por $300 millones.
 
Pese a sus evidentes relaciones con Gustavo Hernández Frieri, Global Securities Comisionista de Bolsa defiende la transparencia de la compañía. Por eso, reiteró a este diario que sus recursos están protegidos y que la operación es 100 % independiente de las empresas vinculadas al proceso judicial en Estados Unidos. El pasado jueves convocó a una asamblea general de accionistas para nombrar una nueva junta directiva. Además, solicitó a su mayor accionista, Global Securities Management Corp, constituir un patrimonio autónomo para transferir las acciones que tiene en la sociedad colombiana. “La medida es solo de carácter preventivo y para garantizar independencia”, concluyó la compañía.
 
Desde Italia, Gustavo Hernández Frieri será extraditado a Estados Unidos. Por su segundo apellido, la exposición de su situación judicial ha regresado a los radares periodísticos a sus primos Arturo y Salvador Frieri Gallo, investigados en Italia por evasión de impuestos, extorsión y usura. Salvador también fue señalado de lavado de activos y estafa en Colombia. En 2010, el periodista Norbey Quevedo dio detalles de una misteriosa transacción de US$20 millones, que atravesó en 2007 por Panamá, Suiza, Estados Unidos y Venezuela. Según el denunciante en ese momento, el abogado Máximo Acosta, Salvador Frieri usó una sociedad panameña para enviar dinero a Venezuela y hacer allí negocios ilegales.
 
“Frieri indicó que estaba comprando nuevos bonos emitidos por PDVSA, que sólo están disponibles para que la gente local los compre con descuento (...) la única forma de comprar estos bonos para extranjeros es con el uso de cédulas falsas de identidad de ciudadanos venezolanos. Este tipo de negocios es ilícito. Además, él (Frieri) vendía los dólares en el mercado negro. Me enteré de que estas actividades las realizó con Mirko Visko y con Carlos Abadi”, informó el abogado Máximo Acosta. Una fuente le contó a este diario que, a pesar de que son familiares, los Frieri Gallo y Hernández Frieri mantienen diferencias, que siempre salen a relucir por la plata. “Es una relación de amores y odios”, concluyó la fuente consultada.
 
*Si tiene comentarios, escriba a investigacionee@elespectador.com